El recorrido
Cinco etapas, y una fuga en cada una
Entre que alguien te busca y que te paga hay cinco puertas, una detrás de otra. Con que
una esté cerrada, las otras cuatro dejan de importar: ese cliente ya no llegó. Aquí abajo
está la fuga de cada puerta, cómo se mide y con qué se arregla.
1 · Que te encuentren
La fuga: la ficha de Google se queda con el horario de hace
dos años, en una categoría que no es la del negocio, o sin una sola foto. Cuando alguien
busca lo que vendes, Google prefiere enseñar el negocio de al lado, que sí tiene todo
puesto.
Qué se mide: si la ficha existe y está verificada, si los datos
coinciden con los del sitio, cuántas reseñas hay y de cuándo es la última, y si las
reseñas malas tienen respuesta.
Con: puesta a punto de Google Maps · SEO local · el sitio
2 · Que entiendan qué vendes
La fuga: la página tarda en abrir en el teléfono, y cuando
por fin abre, lo primero que se lee no dice a qué se dedica el negocio ni en qué zona
trabaja. El que llegó se regresa a la lista de Google y entra al siguiente.
Qué se mide: el tiempo real de carga en móvil, si el botón de contacto
se ve sin bajar la página, y si el texto dice qué vendes o habla de «soluciones
integrales».
Con: el sitio, medido antes y después
3 · Que te puedan escribir
La fuga: el WhatsApp está hasta el pie de página, el
formulario dejó de enviar hace meses y nadie se enteró, o el teléfono publicado ya es de
otra línea. Quien quería escribir, no encontró por dónde.
Qué se mide: dónde está cada vía de contacto en la página, si el
formulario tiene destino, y si de verdad llega, probándolo nosotros como si fuéramos un
cliente.
Con: el sitio · el formulario que guarda antes de enviar
4 · Que alguien conteste
La fuga: suele ser la puerta que más cuesta. El mensaje entra
a media jornada, cuando estás atendiendo, y se contesta hasta la noche. Para entonces el
que preguntaba ya resolvió en otro lado.
Qué se mide: cuánto tardas en contestar, medido de verdad. Y si el
chatbot está puesto, cuántas conversaciones atendió solo y cuántas citas agendó.
Con: chatbot de WhatsApp sobre la API oficial de Meta, con agenda
5 · Que no se te olvide nadie
La fuga: alguien preguntó, quedó de pensarlo, y no se volvió
a saber de él. Sin un lugar donde queden anotados, esas conversaciones se pierden en el
historial del teléfono y nadie las retoma.
Qué se mide: cuántos preguntaron, en qué estado quedó cada uno, y qué
dijo textualmente el que dijo que no. Eso último es lo que más vale y casi nadie lo
apunta.
Con: el CRM donde queda cada conversación y cada cita